LA IMPORTANCIA DE RECIBIR LA LUZ SOLAR EN NUESTRO CUERPO
Aunque se ha promovido mucho el uso de bloqueador solar, no debemos satanizar al sol. Recibir los rayos del astro rey en tu cuerpo es vital para su sano funcionamiento. #Fitness #CuidadosMédicos #LuzSolar #Salud
Es verano y la luz del sol está en su máximo esplendor. Para muchos, esta es una mala noticia, aunque otros lo disfrutarán en la temporada de vacaciones. Lo cierto es que la luz solar es beneficiosa para todos, a pesar de que no seamos fanáticos del calor, ya que es vital para la producción de ciertas sustancias en nuestro organismo, además de ayudar a la regulación de ciertas funciones del mismo, lo que te ayudará a vivir con más salud y plenitud.
En primer lugar, está comprobado que la luz del sol promueve la producción de vitamina D en nuestro cuerpo, la cual permite la absorción de calcio y fosfato de los alimentos, minerales que necesitamos para tener nuestros huesos, dientes y músculos en buena condición. Esta vitamina también fortalece el sistema inmune, nos protege de enfermedades como esclerosis múltiple, algunos tipos de cáncer, padecimientos cardíacos, diabetes y demencia.
Por otro lado, recibir la luz del sol hace que nuestro cerebro produzca más endorfinas y serotonina, hormona que mejora nuestro estado de ánimo y nos ayuda a estar contentos. De hecho, es debido a esto que durante la época de invierno suelen aumentar los casos de depresión o ansiedad.
Aunado a esto, otro beneficio muy importante es que, al recibir nuestros ojos los rayos del sol desde la mañana, estamos estabilizando nuestro ritmo circadiano, el cual regula funciones como el metabolismo y el sueño. Así pues, el contacto con la luz solar ayuda a que tengas mayor energía durante el día y te dé sueño por la noche por la adecuada producción de melatonina, a la hora correcta, de manera que dormirás mejor.
Algunos otros beneficios de recibir el sol en tu cuerpo son:
- Disminuye la presión arterial, ya que los rayos aumentan la producción de óxido nítrico en la piel, lo que hace que los vasos sanguíneos se dilaten, mejorando la circulación.
- Mejora la concentración y el rendimiento cerebral.
- Reduce la irritabilidad.
- Mejora la salud visual.
- Ayuda a desinfectar y cicatrizar heridas gracias a la radiación ultravioleta, la cual elimina ciertos microorganismos.
¿Cuánto tiempo debes exponerte a la luz del sol?
La cantidad de tiempo que tu cuerpo debe estar bajo el sol para producir vitamina D y obtener sus múltiples beneficios varía dependiendo del lugar donde estés y del tipo de piel que tengas.
Se sabe que la melanina (pigmento natural de la piel) se produce más en los cuerpos de las personas que habitan en regiones donde los rayos de sol son muy fuertes, es por ello por lo que mientras más al norte o al sur vamos, vemos a gente con la piel más blanca; en cambio, la gente en África o India tiene un color de piel más oscuro. La melanina es un protector solar natural, por lo que mientras menos pigmento tengas menos luz de sol directa debes recibir para producir la cantidad necesaria de vitamina D. Esto significa que, para alguien con piel clara, 10 o 15 minutos de exposición pueden ser suficientes. Si la piel es muy oscura, el tiempo ideal puede ser de 30 hasta 45 minutos.
Esta exposición debe hacerse con cuidado para evitar quemaduras, o peor, cáncer de piel y aceleración del envejecimiento. Por eso, lo mejor es tomar el sol por la mañana o cerca del atardecer, cuando la luz es menos intensa; eso sí, no sólo recibas la luz en la cara o en las manos, puedes descubrirte los brazos, las piernas y la espalda: mientras más partes de tu cuerpo reciban la luz, más vitamina D producirás.
Finalmente, aunque también se puede obtener la vitamina D con suplementos o alimentos como huevo, leche, pescados grasos, etc., la dieta no es suficiente para conseguir la cantidad adecuada, lo que significa que sí o sí debes salir al exterior.
Así que ya lo sabes: para vivir sano y feliz, nada como un rayo de sol por la mañana. Si bien es importante el uso de bloqueador en ciertos contextos, no debemos satanizar la luz solar, pues gracias a ello es que podemos vivir.