¿POR QUÉ EVITAR COMER FRUTAS EN AYUNAS?
Aunque es muy común, esta práctica puede generarte algunos problemas de salud. #Fitness #MalosHábitos #Fruta #Ayuno #Salud
A pesar de que este grupo de alimentos es altamente nutritivo por su contenido de vitaminas y minerales, comer fruta para romper el ayuno puede no ser la mejor opción, en especial para quienes tienen un estómago sensible o padecen ciertos tipos de enfermedades.
El consumo de frutas es recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para mantener nuestro cuerpo saludable, aunque el debate sobre el mejor momento del día para empezar a degustarlas sigue en pie. Hasta ahora, no hay una respuesta contundente por parte de la ciencia que afirme o niegue que es malo comer frutas en ayunas; sin embargo, sí se tiene conocimiento de algunos beneficios y desventajas de esta práctica, por lo cual a partir de ellos cada persona puede decidir la mejor opción para su cuerpo.
Algunos beneficios de consumir frutos antes de la primera comida del día son: mejora del proceso digestivo, gracias a los altos contenidos de agua y fibra de algunas frutas; aumento de energía debido a sus carbohidratos; y mayor absorción de los nutrientes, debido a que el estómago vacío procesa mejor el contenido nutricional de la fruta.
No obstante, estas ventajas pueden ser contraproducentes. Por ejemplo, frutas con un alto contenido de fibra cruda, como la pera, pueden generar irritación en la mucosa del estómago; por otro lado, los azúcares naturales en estos alimentos producen picos de azúcar con facilidad, lo que perjudica a personas con diabetes o resistencia a la insulina. En cuanto a los cítricos, se recomienda evitar su consumo en ayunas, ya que pueden empeorar o provocar los síntomas de la gastritis, úlceras y acidez. Finalmente, es preferible no comer plátano con el estómago vacío, ya que tiene tanto magnesio que su rápida absorción puede aumentar la carga en el corazón.
La fruta carece de grasas saludables y proteínas, por ello, la mejor forma de consumirlas es a lo largo del día y teniendo variedad en la selección de porciones, combinándolas con otros alimentos ricos en otro tipo de nutrientes. La clave de todo es mantener una alimentación balanceada.