FITNESS

LAS TUNAS MEJORARÁN TU DIGESTIÓN, NO LA OBSTRUIRÁN (SI LAS CONSUMES CON MODERACIÓN)

Se dice que las tunas pueden "tapar" nuestro intestino; sin embargo, consumirlas puede tener el efecto contrario y mejorar nuestra digestión. #Fitness #AlimentaciónFamiliar #Tunas

 

La tuna es un fruto exquisito consumido ampliamente en nuestro país y ahora mismo nos encontramos en temporada. Las hay de variados colores: verde, amarilla, naranja y roja, aunque todas mantienen su frescura y delicioso sabor característico. A pesar de que su consumo es tradición en muchas familias, existen a su alrededor de ellas diversos mitos que obligan a algunas personas a evitar las tunas a toda costa; sin embargo, al hacer esto se pierden de una multitud de beneficios que podrían salvarlos de diversos malestares.

En primer lugar, la tuna es rica en vitamina C y en varias del grupo B, además de que contiene minerales como calcio, potasio, magnesio y fósforo.

Gracias a su contenido de betalaínas y fitoquímicos, la tuna es un poderoso antioxidante (especialmente las tunas rojas y naranjas) que elimina grasas malas del cuerpo, ayuda a disminuir el estrés y protege al cuerpo de diversos tipos de cáncer como el de colon y próstata.

Por otro lado, las tunas tienen un alto contenido de fibra. Se dice que tan solo una porción puede aportar hasta cuatro gramos de fibras insolubles y solubles, principalmente pectina, ayudando a mejorar la digestión y reducir las concentraciones de glucosa (azúcar), colesterol y triglicéridos en la sangre, lo que evita enfermedades cardiovasculares (el fruto es bajo en azúcar). De hecho, las tunas contienen un alcaloide llamado cantina, el cual ayuda a reducir problemas del corazón.

Por si fuera poco, este fruto tiene un efecto antiácido y protector de la mucosa gástrica por lo que se recomienda para casos de gastritis, acidez y para prevenir úlceras. Además, ayuda a aliviar el estreñimiento y favorece la circulación de orina, ya que contiene un 80% de agua.

Aunque las tunas tienen fama de provocar estreñimiento debido a sus abundantes semillas, lo cierto es que pueden ser muy buenas para promover la digestión. Sin embargo, consumida en grandes cantidades, esta fruta sí puede obstruir el intestino, sobre todo si no se bebe suficiente agua. Además, ingerirla en exceso puede provocar dolor estomacal, diarrea e incluso náuseas.

Las personas alérgicas tampoco deben consumir tunas, así como las mujeres embarazadas o lactantes y los niños menores de cuatro años.

Finalmente, si bien se dice que comer tunas puede provocar apendicitis, no hay suficiente información científica que respalde esto. Aun así, lo recomendable es no exceder su consumo y limitar las porciones diarias.