LA RAZÓN POR LA QUE EL VINO Y EL QUESO SON INSEPARABLES
Aunque estos dos elementos han sido la combinación perfecta por cientos de años, hasta ahora conocemos el porqué. #BuenaVida #Vino #Maridaje #Queso
Por Daniela A.H.
Es muy probable que cuando escuchamos hablar de vino, la gran mayoría de nosotros piense inmediatamente en una copa o botella de este líquido rojizo acompañada de rebanadas de queso. De igual forma, es bastante común que en reuniones donde se ofrezca esta bebida, haya una mesa con carnes, aceitunas y, nuevamente, quesos. Si bien la combinación de estos dos elementos data de algunos miles de años antes de Cristo y persistió en Europa durante siglos posteriores hasta llegar a nosotros en América, lo cierto es que la razón de su constante combinación parece ser más que cultural.
La intuición humana no se equivoca, o al menos en este caso. Así lo demuestra un estudio publicado por Journal Food Science, el cual determinó que el queso potencia favorablemente el sabor del vino en el paladar. Por medio de un experimento de varias etapas en el que un grupo de 31 voluntarios degustó cuatro tipos diferentes de vino (Madirac afrutado, Bourgonge, Pacherec dulce y Sancerre), combinándolos con cuatro tipos de queso (Epoisses, Roquefort, Condado y Crottin de Chavignol), los investigadores concluyeron que el consumo de queso mientras se bebe vino reduce la astringencia o sequedad en la boca debido a la acidez de la bebida, además de que se fortalece el aroma a frutos rojos. Es decir, que la combinación mejora la percepción de los sabores y los hace más agradables.
Algunos recomiendan el consumo de quesos con sabor fuerte acompañado con vinos dulces con mayor cuerpo, mientras que los quesos más suaves irían mejor con los vinos blancos secos o tintos jóvenes. La dupla que elijas debe complementarse correctamente para que la experiencia culinaria sea satisfactoria, aunque puedes prescindir del queso en caso de que así lo desees.