EL TAJ MAHAL: LA PRUEBA ARQUITECTÓNICA DE QUE EL AMOR TRASCIENDE LA MUERTE
La belleza de este monumento al amor sigue asombrando a todo el mundo, tanto así que por su valor cultural e histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983. #BuenaVida #TajMahal #PatrimonioMundial #Historia #Amor
Por Daniela A.H.
El Taj Mahal, una de las muestras arquitectónicas más bellas del mundo, es un enorme palacio de mármol blanco construido entre 1631 y 1648 por Shah Jahan, “el rey del mundo”, quien tomó posesión del trono del Imperio Mogol en 1628. Está ubicado en la ciudad de Agra, en Uttar Pradesh, India, justo frente al río Yamuna.
El Taj Mahal no es famoso únicamente por su impresionante belleza, sino también por la historia detrás de su construcción. De acuerdo con la historia oficial, este palacio fue construido en honor a Arjumand Banu Begum, mejor conocida como Mumtaz Mahal, nombre otorgado por el emperador Jahan que significa “la elegida del palacio” o “la joya del palacio”, en persa. Mumtaz Mahal fue una princesa persa musulmana y la tercera esposa de Jahan, la más amada por él, quien murió mientras acompañaba a su esposo en Burhanpur en una campaña para sofocar una rebelión, tras dar a luz a su decimotercer hijo.
Sin embargo, se dice que antes de dar su último aliento, Mumtaz le hizo prometer cuatro cosas al emperador: primero, que construyera el Taj Mahal como tumba en su honor; segundo, que se casara de nuevo; tercero, que fuera amable con sus hijos; y cuarto, que visitara la tumba en el aniversario de su muerte, algo que no pudo cumplir debido al arresto domiciliario impuesto por su propio hijo y sucesor al trono, Aurangzeb.
Para cumplir su promesa, se dice que se emplearon 20.000 escultores de piedra, albañiles y artistas de India, Turquía e Irak bajo el mando de arquitectos para construir el Taj Mahal. El edificio se encuentra sobre una base de arenisca roja, coronada por una enorme terraza de mármol blanco sobre la que reposa la famosa cúpula, flanqueada por cuatro minaretes cónicos. Dentro de la cúpula se encuentra la tumba de la reina, con incrustaciones de joyas. De hecho, el nombre Taj Mahal significa “el palacio de la corona”.
Además de la puerta principal, cubierta por un delicado velo blanco, en el Taj se encuentras maravillas como incrustaciones de piedras preciosas en las paredes (muestra de la abundancia que caracterizó al Periodo Mogol), versos del Corán elaborados con bella caligrafía y cuatro minaretes desde los cuales los musulmanes son llamados a rezar. Por otro lado, hay dos edificios de arenisca roja construidos a los costados del mausoleo principal: al oeste, una mezquita, y al este, una casa de huéspedes.
Se dice que durante los ocho años que Shah Jahan estuvo encarcelado en el Gran Fuerte Rojo de Agra, miraba siempre hacia el palacio, aunque otros afirman que solía ver su reflejo a través de un diamante fijado en la pared en un ángulo particular. Sea como fuera, el amor del emperador por su esposa fue tan grande que, al morir, su cuerpo fue trasladado al mausoleo y enterrado junto a Mumtaz, si bien su plan original era construir un “Taj Negro” frente al original; no obstante, su hijo Aurangzeb le impidió cumplir su propósito.
La cubierta blanca del Taj Mahal permite reflejar la luz del sol y cambiar de color dependiendo de la hora del día. A veces luce rosado, otras veces blanco como leche o incluso dorado. La belleza de este monumento al amor sigue asombrando a todo el mundo, tanto así que por su valor cultural e histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983, además de ser considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo.



