BUENA VIDA

CONSUMO DEL VINO EN MÉXICO CRECE SOSTENIDAMENTE Y BAJA EN PAÍSES CON TRADICIÓN ENOLÓGICA

Por el Sommelier Alberto Viveros Lozano

El consumo per cápita de vino fermentado ha disminuido en las últimas décadas en los principales países productores tradicionales debido a cambios culturales, modas y nuevos hábitos de consumo.

En Argentina el consumo actual es de 16 litros anuales por habitante, el nivel más bajo de su historia, mientras que en Francia registra unos 47 litros e Italia ronda los 44 litros por persona al año. Ambos países superaban los 50 litros per cápita en el año 2000.

En España el Consumo actual se sitúa en torno a los 21 litros por persona al año. Antes se encontraba por encima de los 26 litros.

Entre las razones de este cambio están:

Un nuevo estilo de vida, controles como el alcoholímetro, el auge de la cerveza por ser económica.

Además aparecieron las bebidas listas para tomar (RTD): Los cócteles preparados, las bebidas enlatadas y frías como el tequila, wiskey, ron, gin, mezclados con agua mineral, agua tónica o refresco, incluso las sangrías o tintos de verano.

En un artículo anterior he publicado que la tendencia de la coctelería da una movilidad importante al vino fermentado al mezclarlo con otras bebidas basta citar el popular aperol sprit que además de vino espumoso prosecco  italiano, lleva agua mineral, hielo y una rodaja de naranja.

Hay que mencionar la Cultura fitness con una mayor conciencia global sobre los efectos del alcohol en la salud, lo que ha llevado a las nuevas generaciones a moderar su consumo.

 

México una historia diferente

Mientras tanto en México la tendencia del consumo de vino es de crecimiento y de selección al pasar de consumir el refresco azucarado por una bebida más saludable como el vino para acompañar los alimentos.

Aquí el crecimiento es sostenido: En las últimas dos décadas, el consumo per cápita en México pasó de 750 mililitros a 1.5 litros anuales por persona.

Pero hay un gran mercado potencial ya que de los aproximadamente 100 millones de adultos que viven en el país, solo unos 10 millones consumen vino de forma regular u ocasional. Esto significa que quedan unos 90 millones de consumidores potenciales por conquistar.

Hay variables prometedoras en México como el auge del orgullo por el vino nacional. El vino mexicano ha dejado de ser una novedad simbólica y hoy representa cerca del 40% del consumo total en el país. Estados productores como Baja California, Querétaro, Coahuila, Aguascalientes, Zacatecas y Guanajuato han ganado una enorme relevancia y reputación.

El paladar refesquero del mexicano ya acepta vinos secos con acidez media sin que necesariamente sean abocados o semi dulces y paladean los vinos tranquilos y no solo los que tienen burbujas.

El consumidor mexicano prefiere comprar menos botellas pero de mejor calidad, o bien optar por el consumo en copeo. El segmento que más crece es el de los vinos que se ubican entre los $500 y $1,000 pesos mexicanos, pero eso sí, deben ser de calidad.

En Aguascalientes en específico la industria ya no solo depende de elaborar y vender botellas de vino de calidad y a precio competitivo, sino que ahora ofrecen experiencias ya sea en sus propios restaurantes o en otros donde hay catas maridaje o servicio a la carta, además en las vinícolas hay buenos restaurantes, los recorridos por los viñedos, por la sala de fermentación, sala de barricas, eventos como las fiestas de las vendimias, hospedaje, etc.

Vemos en la industria un crecimiento prometedor para los que se esfuerzan todos los días e invierten por hacer todo el proceso bien, por lo que creemos que el vino mexicano es una bebida que llegó para quedarse. Felicidades !!!!!